domingo, 3 de febrero de 2013

Espigüete: Sun & Powder

Cara Sur del Espigüete recien nevada



Raiders:
Sergio Seco
Angel Luengo
Eduardo Rucandio

Actividad:
Cara sur Espigüete

GPS:
Track


En los últimos años las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de pensar, de actuar...y esto también se nota a la hora de quedar para ir a la montaña.
Domingo, son las 8:00 de la mañana, el sabado ha estado nevando todo el día y en Reinosa el mal tiempo aún continua, pero pronto empieza a cocerse algo en el WhatsApp.
Primeros mensajes para tantear al personal...revisión de los partes meteorólogicos y webcams de la zona. Cada uno va lanzando sus cartas sobre el WhatsApp. Vamos a Cardaño. No, mejor nos quedamos en Brañavieja que esto mejora, no mejor al Golobar...como si de una partida de poker se tratara hay tensión, dudas...nadie quiere fallar...nos jugamos mucho, ya que un mal plan nos arruinaría el fin de semana. Se ha acabado la partida y la opción de Cardaño ha ganado.
Antes de llegar a Aguilar, vemos toda la montaña palentina recíen nevada sobre un cielo azul. Parece que hemos acertado. Pues vamos rápido, que el Espìgüete nos espera.

La huella de los esquis cada vez es mas profunda
Llegamos a Cardaño donde las calles aún están cerradas por la nieve. Parece que el día promete.
Empezamos foqueando por la pista que bordea las faldas del Espigüete. Hay huellas de esquis recientes; parece que no somos los únicos que vamos a disfrutar de esta bajada.
Al cruzar el bosque vemos todos los arboles recien nevados. Que sensación de suvidad y tranquilidad nos transmite este paisaje. Sin embargo al poco nos encontramos con la otra cara del invierno, la implacable ley de la naturaleza. Y es que los restos de un ciervo recién comido por una manada de lobos, nos hace pensar que solo los animales más fuertes de la manada son capaces de pasar el invierno con éxito.
Y ya metidos en materia, empezamos a ascender por las laderas de la cara sur. La huella cada vez es más profunda, y es que aparte de lo que ha nevado el sábado, el viento también ha hecho su labor acumulando la nieve hacia la vertiente sur de la montaña. Desde la mitad de la subida, la trinchera que dejan los esquíes nos llega por encima de la rodilla.
Y así llegamos a la cumbre de esta gran montaña. Quitamos las pieles, nos apretamos las botas y....bajadoooooooon!!!!
Pocas veces en nuestras montañas se esquía sobre una nieve tan profunda. Parece que bajamos flotando. Nuestras piernas junto con los esquíes van enterrados en la nieve, deslizando suavemente mientras damos giros de izquierda a derecha. Da gusto ver bajar a Seco y Angel, qué suavidad.
Disfrutando del powder hacia el fiordo de Camporredondo
No es una nieve que esquiemos habitualmente y los que no hemos nacido con los esquíes puestos, esto pone de manifiesto las grandes carencias de técnica que tenemos. Pero bueno, lo importante es que estamos disfrutrando de lo lindo, y es que por momentos parece que nos hemos vuelto a esquiar a Noruega. El embalse de Camporredondo entero nevado, nos hace sentir que bajamos del Espigüentinden hacia el fiordo de los sueños.
En la zona baja de la pala, hay que prestar mucha atención, ya que aquí no había una base de nieve anterior a la que ha caído el sabado, por lo que en algunas zonas cuando los esquíes se hunden en la nieve, llegan a pegar sobre el suelo y las rocas.
Y cómo no, no podía faltar un poco de agroski para terminar. Unas escobas por aquí, unos escajos por allá...un jabalí que corre delante nuestro...esto seguro que no pasa en Chamonix.
Y con una sonrisa de oreja a oreja damos por terminada la actividad. A ver si el próximo finde la meteo nos da una tregua y podemos aprovechar un fin de semana entero.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena nieve, sí señor. Vamos ahí Candio, los que no hemos nacido con esquís en las patas te comprendemos,jaj.

Mundsocks dijo...

Nos apuntamos vuestro blog para seguirlo. Saludos desde Burgos